lunes, 13 de noviembre de 2017

Trabajo final de Narrativa II (Asia – Europa)

1) En el artículo titulado “La vida: un relato en busca de narrador” (Educación y política, Buenos Aires, Docencia, 1989, pp. 45-58), el filósofo y antropólogo francés Paul Ricoeur esboza su tesis sobre el acto de narrar a partir de una paradoja: las historias se relatan, la vida se vive. Luego se explaya destacando el  valor del lector como instancia neurálgica en una interpretación del texto. 
A propósito de lo expuesto, realizar y desarrollar las siguientes consignas:
a) Leer el artículo completo “La vida: un relato en busca de narrador” de Paul Ricoeur.
b) Seleccionar algún pasaje de alguna de las novelas trabajadas durante el cuatrimestre y reflexionar críticamente en relación al artículo consignado.
c) Ejercer el acto de narrar (extensión máxima de tres carillas para este punto.)


Fecha última de entrega para su lectura por parte de la comisión evaluadora: 9 de diciembre de 2017
Formato de presentación: extensión máxima de seis carillas, tipografía times new roman número 12, interlineado 1,5, párrafo justificado.

Correo electrónico: hernanocantos@gmail.com



TRABAJOS PARCIALES SELECCIONADOS DE NARRATIVA II

“Entrar en el vacío”: algunas explicaciones sobre la ideología dominante

Realizado por Samanta Moll
Trabajo práctico Nº1 Narrativa Universal II
Docente: Hernán Ocantos
Postítulo en Literatura y Artes Visuales

Octubre 2017

 “Entrar en el vacío”: algunas explicaciones sobre la ideología dominante

            ¿Qué deberíamos usar para llenar los espacios vacíos
donde las olas del hambre rugen?[1]
“Empty Spaces” en The Wall Pink Floy
           
            ¿Qué elementos podrían tener en común el documental Guía ideológica para pervertidos (2012) del filósofo y crítico esloveno Slavoj Žižek con la película experimental de Gaspar Noé, Enter the Void (2009)?  Aparentemente, nada. Sin embargo vamos a exponer en estas líneas algunas reflexiones que podrían demostrar lo contrario.
            En el documental, Žižek plantea que vivimos en una sociedad pos-ideológica dirigidos por una autoridad que nos moldea y crea como “sujetos de placer”. Estamos obligados a gozar y nuestro deseo pasa por continuar deseando porque si estamos satisfechos se terminaría el gozo, no tendríamos nada por lo que seguir. El goce entonces se asocia directamente con el deseo, deseo algo por lo tanto quiero conseguirlo como objeto de mi goce.   En Enter the Void, el deseo de Oscar está puesto en traer a su hermana a Tokio, cuando lo consigue debe redireccionar su deseo hacia otro lugar y  lo hace hacia las drogas.
            Slavoj  Žižek en Sublime objeto de ideología explica que “La razón cínica no es ingenua, sino que es una paradoja de una falsa conciencia ilustrada: uno sabe de sobra la falsedad, está muy al tanto de que hay un interés particular oculto tras una universalidad ideológica, pero aun así, no renuncia a ella.” Los personajes de la película operan siguiendo este precepto. A Oscar, su hermana y Alex, lo alertan del peligro tanto de consumir como de vender drogas; sin embargo no deja de hacerlo y esto lo lleva a su muerte.
            “Marx dice que una mercancía no es un simple objeto que compramos y consumimos (…) su presencia refleja siempre una trascendencia invisible”, explica el crítico esloveno en su film. En este sentido, las drogas no son el objeto en sí mismo del deseo sino la capacidad que tienen de producir una experiencia. Lo que desea Oscar de las drogas es el escape de la realidad, el viaje hacia el placer. Por este motivo es que quiere experimentar con alucinógenos cada vez más fuertes. Al principio de la historia, consume LSD y antes de su muerte había conseguido DMT. En contraposición, encontramos a Linda, la hermana de Oscar, que no parece tener un deseo porque ella misma ocupa el lugar de objeto. Es bailarina de striptease en club nocturno y quienes acceden a ella, la quieren como mercancía, pagan, no por ella, sino por la sensualidad, la sexualidad, el erotismo que ella encarna.
            Para mantener a la sociedad,  la ideología dominante necesita que construyamos nuestros sueños y fantasías sobre la base de objetos innecesarios; son ellos quienes fomentan esto diciéndonos “ve, realiza tus sueños, goza la vida”. Pero lo que no hay que olvidar como plantea el crítico esloveno es que existen dos tipos de sueños: “los sueños correctos que apuntan hacia una dimensión efectivamente más allá de nuestra sociedad actual y los sueños equivocados que solo son el reflejo idealizado del consumo, el espejo de nuestra sociedad”. Tendríamos por un lado los sueños emancipadores, aquellos que trascienden a la ideología dominante y permiten la libertad del individuo sobre el sistema y, por otro, los que nos implantan, los que en realidad consumimos aunque no sean nuestro verdadero objeto de deseo. Si bien anteriormente indicamos que el objeto del deseo del personaje eran las drogas, existe en la película un momento de liberación que daría a entender que Oscar tiene un sueño que no estaría ligado a su deseo por las drogas, un sueño que lo acercaría a la emancipación de la ideología dominante. Aunque no lo explicita, en un diálogo con Linda donde ella quiere que su hermano deje de traficar y consiga un trabajo; Oscar  reconoce parte de la máscara que sustenta la sociedad capitalista y le dice “el trabajo te convierte en un esclavo, lo que uno debe tener no es un trabajo sino un sueño” y redobla la apuesta cuando quiere forzar a Linda para que vea esto diciéndole “Yo lo tengo ¿vos, tenés un sueño? Todos deberían tener un sueño”.
            Otro de los aspectos a resaltar, es el uso que hace la película de Noé de El libro tibetano de los muertos. En él, según explica Alex, “cuando mueres tu espíritu deja tu cuerpo. En realidad al principio puedes ver toda tu vida como reflejada en un espejo y luego comienzas a flotar como un fantasma y puedes ver todo lo que esté sucediendo a tu alrededor. Puedes oír todo pero no puedes comunicarte con el mundo de los vivos. Y luego ves varias luces de diferentes colores. Estas luces son puertas que te depositan en los niveles superiores de la existencia. Pero a la mayoría de la gente les gusta tanto  este mundo que no quieren dejarlo. Entonces es ahí cuando todo se convierte en un mal viaje y la única salida es reencarnarse.”  Esta idea acerca del ciclo de la vida que nos mueve en un loop infinito del que no podemos salir de este mundo, podría compararse con lo que plantea Žižek cuando compara el capitalismo con la religión. En el capitalismo mismo vive su necesidad de reproducción y preservación infinita: “…existe un imperativo: el capitalismo tiene que circular, reproducirse, expandirse, multiplicarse y por esta meta pueden sacrificar lo que sea hasta, nuestras vidas, la naturaleza y demás.” Si accediéramos a niveles superiores de existencia, podríamos desenmascarar la ideología cínica que nos ata a esta sociedad capitalista porque romperíamos el círculo de su reproducción.
            Por último, vamos a hacer hincapié en el título de la película Enter the Void que tiene múltiples referencialidades en el film. En primer lugar, El Vacío es el nombre del bar donde Oscar muere en manos de la policía, podemos entonces pensar que entrar en el bar es lo que lo lleva a la muerte y al desarrollo de la película, por lo tanto el vacío funcionaría como una metáfora de la muerte, pero también de la creación en tanto comienzo de la historia. En segundo lugar, el personaje cuando sale al balcón de su departamento con Linda tienen una conversación sobre la muerte donde ella le dice que no le gustaría ver Tokio desde un avión porque tiene miedo de morir, de “caer al vacío”  y Oscar le refuta que “cuando mueres dicen que es como que uno vuela”. Nuevamente encontramos la simbología del vacío como espacio en relación con la muerte, aunque el personaje principal lo desmiente porque relaciona la muerte con un vuelo, casi como un viaje que es lo que finalmente va a sucedes.   Para terminar, si lo pensamos desde la perspectiva ideológica que plantea el crítico esloveno “entrar al vacío” significaría acceder a ese espacio donde podemos ver la sociedad tal cual es y podemos ser libres. Sin embargo, “debemos forzados para ser libres” por lo tanto la muerte es una manera de forzarnos a replantearnos cómo llenar esos espacios vacíos y seguir siendo libres de la ideología dominante.



Bibliografía

·         Žižek, S. “El cinismo como una forma de ideología” en Sublime objeto de la ideología. Buenos Aires: Paidós, 2003. Pp. 55/58.
Filmografía

·         Noé, G. Enter the Void (2009)
·         Žižek, S. Guía ideológica para pervertidos (2012)

 
             



[1]                      Para disfrutar mejor de este trabajo, escuchar el siguiente enlace mientras realiza su lectura https://www.youtube.com/watch?v=cgRnqoZRBj4

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Trabajo práctico N° 1
Enter the void: La pulsión como forma discursiva
A lo largo de su producción crítica, Slavoj Žižek postula el concepto de ideología como ese vínculo que establecemos con el entorno social. El filósofo reconoce que la fantasía[1] y el sueño constituyen los componentes centrales con que los sujetos la reelaboran una y otra vez articulando, de este modo, su deseo. Asimismo, sostiene que durante este proceso todos los elementos que flotan libremente y subyacen en ese entramado personal, comienzan a configurarse en un estado pre-ideológico. De esta forma, en nuestro edificio psíquico se engendra una narrativa que demandará investirse discursivamente, ya sea de modo explícito o en nociones colectivas de bien común y solidaridad, entre otras. Žižek compara a la ideología como un soborno y como “un contenedor vacío a todo sentido posible” (2012: minutos 00:22:30), poniendo de manifiesto tanto su unicidad como su ubicuidad. De ahí que la demanda de libido que reclama de cada sujeto funcione como un relleno único y a la vez permanezca abierta a múltiples posibilidades de significación y de sentido. Al pensar y extrapolar dichas nociones al ámbito social, el cinismo aparece como el epítome ideológico en el seno del sistema capitalista, en el cual existe “un falso reconocimiento sobre la realidad social que es parte de la realidad misma” (2003:56). Los sujetos, presos de este modo entre el goce, su satisfacción y su deber social, se verían reducidos por un sistema en el cual el valor de verdad y mentira son permanentemente invertidos y negociados y cuyo significado sufre una disputa inmersa en un discurso mayor. Intentaremos explorar el modo en el cual los puntos de vista del filósofo se ven plasmados en la película Enter the void, en la cual mediante recursos narrativos cinematográficos se pueden apreciar no solamente una ideología en la línea de Žižek sino también elecciones estéticas particulares para entrar, permanecer y explorar incesantemente el vacío.
Innumerables son las formas sutiles de narrar el deseo y su complejidad en el film. Dada la relación entre el mismo y su realización, el vacío está presente como lugar físico, como sensación, como sociedad y como discurso. Los matices que adquiere su representación se resemantizan permanentemente señalando múltiples aristas de análisis. Si consideramos los recursos cinematográficos explotados, el uso del travelling cenital y el picado de principio a fin para presentar el vacío como lugar podrían indicar esa función de panóptico que ejerce la cámara, que encarnaría ese sistema que todo lo ve o en palabras de Žižek, ese Gran Otro, que se manifiesta como el sistema secreto de las cosas. La visión que proporciona es la posibilidad de inmiscuirse en cada intersticio de la ciudad y, principalmente, en las vidas de los sujetos gozantes, en sus deseos y frustraciones y también en sus intentos por satisfacer su libido sexualmente como modo privilegiado de narración[2]. Los personajes principales parecen haber quedado relegados a la exclusión social por el accidente que ocasionó la muerte de sus padres y más tarde tras haber sido descuidados por familiares y separados en su vínculo de hermanos. El estigma que recae sobre ellos determina que sus elecciones se constituyan como puntos de fuga de ese discurso mayor. Ser dealer y frecuentar el bar en el cual finalmente muere, somete a Oscar a un submundo en el cual se vuelve un resto, material excedente y, por lo tanto, presa de amenazas y confinación a la marginalidad. Al vender y consumir drogas, su cuerpo pasa a constituirse como un vacío a ser llenado y esos “lentes”, según Žižek, que nos permiten filtrar la ideología del discurso social presente en la película. En una conversación con su amigo Alex, Oscar sostiene que “tener un trabajo es ser esclavo. Lo importante es pasarla bien.” (2009: minutos 1:14:14), lo cual develaría ese cinismo de comprender los alcances de sus elecciones, así como los riesgos, y de aun así aceptar ese pacto social implícito. Del mismo modo, el ofrecimiento de trabajo como stripper que recibe Linda de Mario, la someten a un lugar relegado dentro del tejido social, indicando su doble rol de sometimiento: por un lado, debido a la explotación de su cuerpo como mercancía; por el otro, por su condición de mujer. En este sentido, el aborto sería la consecuencia inmediata de la inmanencia[3] de su cuerpo, objetivado por el ojo masculino y vulnerado en extremo en su femineidad.
En cuanto al vacío como sensación, no sólo los personajes sino principalmente el espectador es interpelado desde la aparición de los créditos mediante numerosos recursos. Desde el inicio, el variado uso tipográfico, los colores estridentes y la sincronización de la música dan el puntapié para generar un efecto psicodélico que transcurrirá durante toda la película, acentuado por los movimientos circulares, el uso de la cámara oblicua para romper con la linealidad del plano y la superposición de imágenes interrumpidas por fundidos a negro, blanco o rojo. Un orden otro se establece en la secuencia narrativa y demuestra nuevamente lugares que reclaman ser “llenados” de significación y a la vez, cuyo sentido excede formas tradicionales de representación. Existe un traslado de vacío de director y personaje a espectador, reforzado por la trama que se va desarrollando. En Oscar, este recurso se puede observar a través de la cámara subjetiva, que nos permite acompañar y vivenciar su entrada en ese lugar onírico y misterioso del cual no nos retiramos hasta el último minuto. La simulación de medios acuosos, así como la aparición de piletas y bañeras, permiten la combinación de la realización del deseo en la investidura libidinal de ese vacío, que encuentra su lugar privilegiado en el vientre materno, objeto de deseo principal según Žižek[4], al que se vuelve en repetidas ocasiones. En este sentido, ese lugar que reclama ser investido se manifiesta mediante el uso de asociación de imágenes, en su mayoría circulares. Ejemplos de lo dicho son el plano detalle a ombligos; el viaje por el cuerpo de Linda desde el momento de la penetración de Alex en su cuerpo; el orificio de bala de Oscar, el cual por montaje luego es un juego infantil en un parque o incluso la escena de los padres manteniendo relaciones sexuales y luego Oscar en ese mismo contexto. El juego que surge por el montaje permanente de imágenes de infancia y adultez pondrán de relieve ese deseo insatisfecho que vuelve reiteradamente a escena. La sucesión de momentos cruciales en la historia de los hermanos, narrados en flashbacks, así como la repetición de la escena del accidente, disparan saltos narrativos que intentan despertar sensaciones y generar una exposición incómoda en el espectador. El universo materno e infantil reaparece y se desplaza mediante la reiteración de senos femeninos en distintas situaciones; las tomas en posición fetal de la mayoría de los personajes, que sirve como nexo entre sueño-vigilia, vida-muerte; e igualmente la imagen de un oso de peluche, que actúa como arma de doble filo al marcar la relación entre los hermanos y el límite difuso que supone la insinuación de un posible incesto, dada la cercanía de los mismos.  
Otro amplio espectro del vacío que podemos estudiar es el de la sociedad y sus instituciones. Si Žižek afirma que “hay una distorsión ideológica inscrita en la esencia misma de la ideología” (2003:56), esto supone que el cinismo será la manifestación fehaciente de la misma, ya que esa mentira es condición necesaria para su existencia[5]. En este sentido, el filósofo hace mención de la metáfora de la máscara que los sujetos se empeñan en mostrar, pese a reconocerla como un gesto performativo o como un artificio. Se activaría, de este modo, el otro sistema que analiza: el sistema de las apariencias, el cual exige que se sostenga la mentira ante el Gran Otro no como forma moral opuesta a la verdad sino como forma discursiva. La advertencia de Alex hacia Oscar es crucial con respecto al modo de vida de un dealer. En una conversación, observamos el modo en que le explica que debe tener sus propios miedos y tomar sus propias decisiones, justamente porque eso constituye lo que la sociedad espera de él, aunque ambos sepan que esto conlleva un alto grado de desventajas. Por otro lado, la institución que personifica el orden y su corrupción misma es la policial, debido a la irrupción de uniformados en el bar y al alto grado de violencia ejercido sobre Oscar, que ocasionan su muerte. Dicha situación se repite de modo similar en el posterior interrogatorio a su amigo Víctor, durante el cual el maltrato e intimidación funcionarían como un intento de orden que se pretende establecer bajo el cual subyace la doble moral, ya que el goce obsceno también se fuga cuando presenciamos la escena de sexo entre oficiales y Víctor en un ascensor hacia el final. A su vez, el acto de limpieza sobre el suelo donde estuvo el cadáver reforzaría ese carácter paradójico y constitutivo de dicho orden. Una institución que también resulta cuestionada es la familia, dado que la tragedia en la vida de los hermanos se desata por una niñez cuyas necesidades no parecen haber sido cubiertas satisfactoriamente y cuyos restos conviven dentro de los personajes hasta su adultez. El prototipo de familia permanece ausente y se intensifica durante la película, dado que la orfandad de los hermanos y la mutua dependencia tras su pacto parece ser el vínculo más estable entre los personajes, sin presencia de adultos y a la vez con una fuerza superior que se renueva incansablemente incluso después de la muerte. El otro tipo de familia que sigue una línea de distorsión es la de Víctor, debido a que es puesta en jaque tras la escena que devela la relación oculta entre su madre y su amigo Oscar y la culminación del vínculo luego del ataque violento del padre. El deseo del otro emerge en ambos casos como algo perturbador, especialmente por su dejo de obscenidad, intolerable en el seno intrafamiliar, tanto para Víctor por lo expuesto anteriormente, como para Oscar, que desaprueba la relación entre su hermana y Mario. Se genera una tensión que ideológica y estéticamente plantea la reencarnación como punto de partida, fuga y solución a lo largo del film. Debido a esto, la mención y aparición del Libro tibetano de los muertos es el hilo conductor que expone y explora dimensiones de Eros y Thánatos y que determina gran parte de la búsqueda estética de Noé. Al presentar a la transmigración de almas como la posibilidad de otro orden fuera de un sistema que margina y elimina a los sujetos considerados indeseados y que actúa como una evasión de ese cinismo, se llevan a extremos de un continuum varias manifestaciones de la vida y de la muerte. Esto puede apreciarse desde el nacimiento deseado de los hermanos, o incluso en la interrupción de la vida por aborto pasando por la explosión de vida de todos los personajes en general en su experimentación desenfrenada de vivencias como la droga y el sexo, en las cuales las emanaciones brillantes o psicodélicas obtienen su máxima expresión llegando hasta la muerte súbita e incomprensible del accidente de los padres, la muerte violenta de Oscar y la insinuación de suicidio tanto de Linda como de Víctor. La película ahonda en tales posibilidades y da cuenta de la complejidad estética que supone cada una en la narración cinematográfica.
A modo de conclusión, podemos afirmar que los postulados principales de Žižek acerca de la ideología como una fuerza decisiva en nuestra configuración psíquica y social, y constituida por el deseo como su fuente de permanente renovación, se pueden analizar en Enter the void de Noé. Parte del deseo de continuar deseando se sostiene por lo que él denomina como cinismo ideológico y permite a los sujetos iniciar y ahondar en búsquedas para lograr su satisfacción. Precisamente por constituir una forma de vitalidad inagotable, el deseo exige esa resignificación, esa investidura en nuevos objetos y supone un vacío nunca llenado. La interrelación vida-muerte en la película tras las últimas escenas de corte de cordón umbilical y la renovada unión fraternal en una vida posterior pondrían de manifiesto a su vez las exigencias de una circularidad narrativa y la pulsión Eros-Thánatos como tensión discursiva subyacente.







BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA
. Deleuze, Gilles. “La inmanencia: una vida”. En Minuit París. 47, 1995.
. Fiennes, Sophie. (2012). Guía ideológica para pervertidos. Grecia: Film Affinity.
. Laclau, Ernesto. “El pueblo y la producción discursiva del vacío”. En La razón populista. Buenos Aires, FCE, 2005.
. Noé, Gaspar. (2009). Enter the Void. Francia: Film France.
. Stavrakakis, Yannis y Nikos Chrysoloras. “(I Can´t Get No) Enjoyment: Lacanian Theory and the Analysis of Nationalism”. Psychoanalysis, Culture & Society. 11, 2006.
. Žižek, Slavoj. “El cinismo como una forma de ideología”. En Sublime objeto de la ideología. Buenos Aires: Paidós, 2003. Pp. 55/58.
. ------------------ “El malestar en la democracia formal”. En Mirando al sesgo. Buenos Aires: Paidós, 2000. Pp. 255/278.



[1]                        Según su postura, la noción del “fantasma” es fundamental para comprender ese aspecto privado del goce o su “absoluto particular”, que se compone de modos personales de organizar los universos de sentido. Sostiene que “el fantasma como ficción oculta una falta, una inconsistencia en el orden simbólico, es siempre particular, su particularidad es absoluta, resiste a la mediación, no se la puede incorporar a un ámbito más amplio, universal, simbólico”. (2000:259).  En la película se produce una indagación profunda de ese fantasma en los personajes y a su vez se explora el lado obsceno del goce del otro. Dichos enunciados están intrínsecamente relacionados con el concepto de la Cosa lacaniana, la cual en el artículo es descripta como la encarnación de una falta, un agujero en el Otro o en el orden simbólico y al cual los sujetos se vuelcan persistentemente para encontrar su propia satisfacción.
[2]                      De acuerdo a Stavrakakis y Chrysoloras, cuyos planteos respecto del goce retoman los postulados de Žižek centrándose en la teoría lacaniana, “la promesa imaginaria de recobrar nuestro goce perdido/imposible es ante todo la que provee la base de fantasía para muchas de nuestras decisiones y proyectos políticos”. Al afirmar que “aquello que impulsa nuestros actos de identificación es también nuestra habilidad para atravesar experiencias límite relacionadas con el goce del cuerpo” (151), podemos dilucidar que la relación intrínseca entre el vacío y su necesaria insatisfacción siempre muestran un excedente que se manifiesta de forma libidinal. Dichas ideas son explotadas en la película. Los presupuestos se relacionan con la metáfora del fantasma de Žižek, mediante la cual el cinismo sería la promesa de solución del goce, el cual siempre sería parcial y fragmentario.
[3]                      Seguimos la noción de inmanencia explorada por Deleuze, según la cual “es ella misma y sólo ella misma: no está en ninguna cosa ni pertenece a ninguna cosa. No depende de un objeto ni pertenece a un sujeto”.
[4]                      Al retomar algunos de los postulados de Žižek y de Lacan para elaborar su teoría acerca del populismo, Laclau enfatiza que “el objeto parcial es el que surge a partir del vacío, originado por la pérdida del das Ding [la Cosa] original. En lugar de la satisfacción mítica derivada de ser uno con la Cosa maternal, el sujeto experimenta ahora una satisfacción en este objeto parcial” (146). A partir de estos presupuestos, podemos observar cómo los sujetos intentan llenar ese vacío primario que supone la estadía en el vientre materno y la posterior salida traumática, que demarcará la imposibilidad de satisfacer el goce de ahí en más a no ser de forma incompleta y obturada.
[5]                      Estas ideas aparecen ampliamente desarrolladas en el documental, en el cual el filósofo postula que “la mentira pasa a ser el principio de organización de nuestra vida política social” (minutos 1:25:43). Asimismo, amplía lo dicho al reiterar que “si se supiera todo lo corrupto que es el sistema, todo colapsaría, por eso se necesita una mentira para mantener el orden” (ídem, minutos 1:27:30). De ahí que el cinismo entendido como el fantasma detrás de la ideología capitalista opere como la fuerza discursiva y perfomativa que nos constituye como sujetos sociales y gozantes.

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Narrativa Universal II (Europa y Asia)
Trabajo práctico 
Profesor: Hernán Ocantos
IES Mariano Acosta
Alumna: Gabriela Laura Cocciolo
                                   Año 2017








Slavoj Žižek afirma que el concepto más elemental de ideología es quizá la frase de Marx que implica una divergencia entre la llamada realidad social y nuestra falsa conciencia de ella. Por esta razón la “conciencia ingenua” se podría someter a un procedimiento crítico-ideológico. Sloterdijk sostiene que el modo de funcionamiento de la ideología es cínico y por lo tanto el procedimiento clásico crítico-ideológico es vano. El sujeto cínico comprende la distancia entre la máscara ideológica y la realidad social, pero insiste en la máscara.
En la película “Enter the void” de Gaspar Noé podemos ver momentos de la vida de dos jóvenes. El presente y flashbacks. Inicialmente, el punto de vista  es el de Oscar. En otros momentos, se observa el punto de vista de la hermana en el presente y en otros de la familia en el pasado o de otros integrantes de la sociedad con modos de vida diferentes a los de ellos (ej: policía).
Eisenstein (1928) aseguró que “el sonido tratado como un nuevo elemento de montaje (como un factor divorciado de la imagen visual) introduciría inevitablemente nuevos medios de expresión, de enorme poder de expresión”.
El cambio de la trama física a la trama mental, en la escena psicodélica, se genera a través del sonido que va mezclando los ambientes de los distintos espacios para crear la transición.
En esta película el sonido es utilizado como recurso para hacernos transitar un vaivén entre lo que sucede a un grupo de personas que integran la sociedad y el punto de vista del individuo. Me resultó difícil ver la película, me generó angustia y creo que fue este recurso del director el que logró tal efecto. El pensamiento del individuo como tal, sin objetivos, sin una búsqueda a futuro, sin aparentes opciones para salir de allí; un pasado trágico que pareciera arrastrarlo a la nada misma; infinidad de otros individuos en la misma situación y la policía persiguiéndolo y actuando ilegalmente: el vacío.
En el libro “La cultura argentina hoy. Tendencias!”, en el capítulo 12: “La ciudad como lienzo de las culturas”, su autora Mariana Chaves haciendo referencia a Richar Sennett (1997) y su obra “Carne y piedra” concluye que la historia está en las piedras y cuerpos de los habitantes de las ciudades. “(…) La ciudad también está en los cuerpos. En nuestros movimientos, forma de caminar, de mirar, de oler. En cómo nos saludamos o insultamos. Y en esa no coincidencia entre carne y piedra; ese malestar porque la ciudad no está hecha para una, esa incomodidad porque no hay lugar para algunos, un extrañamiento entre los espacios y nuestros cuerpos. Todo a la vez, el placer y el displacer del ser. La comodidad y la incomodidad de estar (…)”
Mariana Chaves analiza la “manera de estar juntos”, profundiza en las relaciones entre cultura, espacio público y experiencia. Destaca la diferencia entre la ciudad pensada como mapa y el mapa-experiencia (lo urbano, el mapa habitado y en movimiento). Hay “(…) personas y comunidades disputando sentidos, conflictividad de la cual algo emerge obteniendo legitimidad mientras otro queda soterrado, algo logra efecto de verdad, otro de mentira, acciones que cobran valor de bondad, otras de maldad. Ese combo de significados en el que nos criamos y que, a su vez, reproducimos y transformamos es aquello a lo que los antropólogos venimos llamando “cultura”: un tejido-lienzo de significados que  construimos y que, a su vez, nos sustenta.”
Luego de ver la película me pregunto si deberíamos hablar de ideología o ideologías. No puedo evitar ver las cosas desde el individuo y la realidad y experiencias de cada uno que siempre tienen algo en común pero que pueden ser abismalmente diferentes.
Considerando los abordajes de Chaves sobre el encuentro, el encuentro conflictivo, la tendencia al encuentro intolerante, la violencia como “macabra forma de certeza” (Arjun Appadurai), los desplazamientos, el “tránsito ciego” y la “normalidad impuesta”, la negación y anulación del otro, creo que puedo ver la película Enter the void como un espejo del mapa-experiencia de un grupo reducido de personas ( no sólo los protagonistas si no todo aquellos que se rodean con ellos) que muestran la soledad imperante en las culturas actuales y la necesidad de encuentro aunque este pueda ser dañino. La historia de Oscar y su hermana describe a dos jóvenes que para la sociedad conservadora llevan a cabo acciones ilegales y peligrosas, generan inseguridad y podrían poner en riesgo a otros. La acción de la policía que en teoría debería cuidar a los ciudadanos y brindar seguridad termina con la vida del joven, que si bien podríamos considerar que incurre en acciones riesgosas no muere por efecto de las drogas como supone la sociedad sino por la violencia y abuso de poder policial. Entiendo que el director intenta reflejar esto. La ideología imperante propone que las drogas son peligrosas y nocivas, y que quienes las usan también lo son; que la acción policial es necesaria para que las sociedades progresen, que  las grandes ciudades brindan grandes posibilidades de desarrollo a sus habitantes a través del confort y los avances tecnológicos pero el director y su equipo nos muestran un resultado contradictorio al de la ideología. El reino de la razón cínica. La mentira que se vive como verdad.
En el capítulo uno del libro “Ceguera moral” de Zygmunt Bauman y Leonidas Donskis, los autores dialogan y el primero hace referencia a sensaciones humillantes generadas por la impotencia y la ignorancia experimentadas al vivir en condiciones de incertidumbre prolongada y aparentemente incurable (como el de los protagonistas de la película y como el de una gran parte de la sociedad actual en nuestro país y en el exterior). En esta sociedad individualizada en la que cada individuo habría de asumir plena responsabilidad de su destino, aquellos más exitosos sugieren la inferioridad de los demás, generando un fuerte golpe a su autoestima. La depresión, enfermedad psicológica más común en la actualidad, es padecida por el “precariado”. Este término hace referencia a la “precariedad” emparentada con la incertidumbre existencial.
Hace años la historia humana se representaba como la historia de un progreso en libertad, la historia guiada en una dirección inmutable. En la actualidad, el progreso históríco podría ser representado con un péndulo más que con una línea ascendente. En el pasado la queja era sobre la falta de libertad. En la actualidad algunos individuos comienzan a demostrar que estarían dispuestos a entregar una parte de su libertad si pudieran con esto liberarse de la inseguridad existencial.
“La cultura es el sedimento del intento permanente por hacer habitable la vida con la conciencia de mortalidad”. Si llegáramos a ser inmortales, la cultura llegaría a su fin.
En el video Guía ideológica para pervertidos, Žižek, hace referencia a Marx y al concepto de mercancías más allá del objeto, como depositarias de “exquisitez tecnológica” incluso metafísica que refleja una trascendencia invisible. También refiere al gozo como una “obligación perversa de la posmodernidad” y a la ideología como “contenedor vacío” (luego de documentar el uso de la Novena Sinfonía de Beethoven como himno de fuerzas político partidarias absolutamente diferentes).
Los personajes de la película no intentan sostener la máscara ideológica, sin embargo son sus víctimas de todas maneras. Es posible que la película no muestre en ningún momento (excepto cuando actúa la fuerza policial) a personas con formas de vida diferente, esto refuerza aún más la sensación de vacío y soledad. Los otros no se ven, pero no han sido baleados.
La película quizá nos muestra a un sector de la sociedad, con sus elecciones, con su postura frente a la ideología imperante pero que en definitiva sufre las consecuencias del vacío, de la inseguridad existencial que sufren todos sus integrantes, inclusive aquellos que viven de manera diametralmente opuesta, los que condenarían su modo de vida o los que la imitarían. Los que se oponen a la ideología, quienes intentan sostenerla y quienes de manera corrupta aparentan cuidarla para actuar en contravención y a favor de intereses propios, forman el equilibrio perfecto para que continúe en vigencia.

Bibliografía
·         Žižek,Slavoj (2003) Sublime objeto de la ideología. Paidós
·         Quevedo, Luis Alberto - compilador (2015) La cultura argentina hoy. Siglo veintiuno editores
·         Bauman, Zygmunt y Donskis, Leonidas (2015) Ceguera moral. Paidós
·         Apuntes de clase

Material disponible electrónicamente
·         Gallardo Dominguez, Juan Manuel (2013) Trabajo final de master: “Montaje subjetivo: el espectador a través del punto de vista del protagonista”. Universidad Politécnica de Valencia
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Trabajo Práctico de Narrativa II.
Profesor: Hernán Ocantos
Estudiante: Leandro Segado
Octubre, 2017.
Desarrollo:
El filósofo esloveno Zizek nació en la ex Yugoslavia, de aquí –del lastimoso proceso que derivó en la balcanización de sus naciones con sus sangrientas guerras[1]-quizá se entienda su generalización de las revoluciones del siglo XX, incluida la cubana (!) como procesos que terminan generando “pesadillas” en las sociedades donde se desarrollan. Esto lo expresa en “Guía ideológica para pervertidos” (2012), documental requerido en la consigna de este examen.  Por haber vivido en los tiempos del mundo bipolar y posteriormente la caída de la Unión Soviética –y con ella, desde una visión derrotista, la idea de que el tren de la Historia se había detenido- puede que se haya interesado en intentar actualizar el concepto de “ideología” que viene trabajado por el marxismo desde el clásico “La Ideología Alemana” de Carlos Marx y Federico Engels. En el fragmento de texto propuesto para este trabajo junto al documental nombrado, Zizek desarrolla algunas ideas, como la obsolescencia del concepto clásico de ideología entendida como falsa conciencia o falso reconocimiento de la realidad social, o mejor dicho, conciencia ingenua del mundo. Más bien, hoy en día, en la “post modernidad”, dirá Zizek, hay un funcionamiento cínico de la ideología que se podría resumir en la frase “ellos saben muy bien lo que hacen, pero aun así lo hacen” por una cuestión de goce de ese enmascaramiento, una razón cínica, la cual es la respuesta de la cultura dominante a su subversión kínica. Creemos que hay una mixtura de análisis materialista con un análisis psicoanálitico del asunto, ya que el hecho de que haya un goce en la razón cínica, no significa que no exista una falsa conciencia, sino más bien, constituye una expresión actualizada de esa alienación que produce el sistema capitalista. Este cinismo si proviene de los sectores dominantes (podríamos pensar un ejemplo, con las reflexiones de la diputada Elisa Carrió o el gobierno nacional sobre la desaparición, durante 77 días, de Santiago Maldonado) constituye un cinismo “natural” y que le es funcional a los sectores dominantes ya que es una forma de ganar posiciones en la batalla cultural ideológica contra los sectores populares. Cuando ese cinismo genera goce e identificación en los sectores populares, no deja de ser, un producto de la ideología que opera en todo un conjunto social. Quizá aquí cabría mejor la palabra hegemonía, aunque hay grandes debates actuales de si el actual gobierno nacional argentino ha logrado generar una hegemonía o no.
Con respecto a la ficción de Gaspar Noé “Enter the Void”, podemos pensar una relación con el concepto de la razón cínica de Zizek en la siguiente medida. ¿Cuál es el sentido de la vida? Una pregunta que históricamente se hicieron las personas que pensaron un poco más allá de la satisfacción de sus necesidades más básicas. Hoy en día, es una pregunta que si exceptuamos a la religión, es más difícil de contestar. Sobre todo en este momento determinado de la sociedad globalizada, donde la cultura tiende a homogeneizarse, gracias al desarrollo capitalista ingobernable y a las nuevas tecnologías, en pos de una identidad asociada al consumo de mercancías. Recordemos que la mercancía, sustancialmente es trabajo humano, que satisface determinadas necesidades del ser humano (de supervivencia o culturales) y que tiene un valor en el mercado. Por lo tanto, una droga –sustancia inerte que al ser consumida genera algún tipo de reacción en el metabolismo del ser humano, que puede ser psíquica y/o física- es una perfecta mercancía, y un perfecto negocio ya que aquellas que están ilegalizadas generan una tasa de ganancias muy superior a cualquier otro “negocio”. Claramente, otras prácticas humanas que generan estas altísimas tasas de ganancia son la trata de mujeres, de niños, órganos, etc.
Volviendo a la película, al nombre de la misma más particularmente, ¿qué es aquello que puede “llenar ese vacío”?. La respuesta que vemos en la película es que lo puede otorgar una droga. Una droga puede llenar el vacío, puede realizar a las personas, que están deprimidas, melancólicas, ansiosas. Habría que rastrear cuándo surgen estos sentimientos en la humanidad. Quizá el uso del tiempo que impuso una sociedad industrial urbana haya colaborado a que se desarrollen o potencien los mismos. En la película, el protagonista, Oscar, consume ciertas drogas propias de países con un alto desarrollo de sus fuerzas productivas (como podría ser Japón, cualquier país de Europa, Estados Unidos, etc), donde los lazos sociales están resquebrajados (citar al sociólogo francés Emile Durkheim, y sus conceptos de solidaridades mecánicas u orgánicas, o las causas halladas a los suicidios, podría ser anacrónico) y estas drogas de uso y goce individual  pueden encajar mejor. Una diferencia sustancial al uso que le daban (le dan) los pueblos originarios, en donde el uso se realiza en comunidad, reforzando lazos sociales. En la película, quizá se asemeja más al uso que se le dio en los ’60, en Estados Unidos principalmente, el “hippismo”, un uso individualista, liberal, inorgánico, que aunque supuestamente se pensaba en clave de rebelión, terminó siendo funcional a los planes del Imperialismo. Una buena radiografía de esta situación podemos disfrutarla en el final de la película “Fear and loathing in Las Vegas” de Terry Gilliam, sobre la novela de Hunter Thompson[2].
Oscar consume drogas buscando llenar el vacío que le dejó la muerte por accidente de su madre y padre y luego de sus abuelos, quedando bajo la protección del Estado. Una situación bastante traumática, que al darse en una sociedad con los lazos tan fragmentados, puede amplificarse exponencialmente. Sobre todo teniendo en cuenta que es un Estado bastante frío, burocrático, donde Linda, su hermana, es arrancada entre llantos, hacia alguna familia que la cuide.
Volviendo a la comparación de este tipo de uso de droga que hace Oscar, con la que hacían los hippies de los ’60 podemos arriesgar que esta búsqueda del sentido de la vida, este “llenar el vacío”, puede realizarse de esa manera: acelerando el tiempo, anulándose la conciencia de la realidad social en la que vivimos por segmentos de diez o veinte minutos, en lo que, siguiendo la fómula de Zizek, sería “Oscar sabe muy bien lo que hace, pero aun así lo hace”. Morir y volver de la muerte y poder contarlo o recordarlo. Esta idea de la resurrección, más allá de lo que podemos interpretar como lo que le produce las drogas que consume, aparece también en la película relacionada a la idea, basada en la religión budista, de la vida después de la muerte: Oscar reaparece una vez ya fallecido recorriendo su pasado e incluso el (no ya su) futuro.
A modo de conclusión, podemos decir que esta fragmentación de lazos sociales, dado el momento histórico actual, hace que ese vacío sea llenado con drogas cada vez más sintéticas y fuertes, o bien con otros consumos de mercancías que sin ser drogas pueden llegar a generar adicciones (redes sociales, etc) y a aislar a los individuos de una sociedad determinada. Un tipo de consumo y de praxis humana bastante cínico.
Propositivamente, podemos arriesgar que otra forma de llenar ese vacío de sentido puede ser lo que faltó al movimiento hippie de los ’60, y a Oscar y a Linda: un órgano social que mantenga unidos a sus individuos, que les genere un objetivo, una razón por la cual pertenecer. Y si ese órgano social no existe, habrá que crearlo dedicando tiempo humano, es decir, militando por cambiar esta sociedad tan miserable.




[1]                     Al respecto podemos recomendar “Podzemlje” (1995) (Erase una vez un país) del director serbio Emir Kusturica .
[2]                     Se puede leer este fragmento en en siguiente link: http://www.45rpm.com.uy/200706/17.html


viernes, 13 de octubre de 2017

Teatralidad & Literatura Trabajo Práctico



Consignas para los equipos de Trabajo (no más de cinco)

A.      Los equipos conformados deberán tomar un texto corto de autor. Relato, poesía, fragmento de obra. También puede el texto surgir de la iniciativa de los integrantes.
B    Deberán además plantear, seleccionar y producir un espacio escénico   donde sucederá la situación dramática.

C    Tomando la Estructura Dramática como herramienta deberán grabar un escena corta de no más de 5 minutos aplicando lo que vimos en clase acerca de Dramaticidad: Conflicto, Acción, Entorno, Personajes, recursos teatrales.


Los Trabajos de cada equipo serán traídos en pendrive para su visionado y análisis en clase

Las consultas acerca de los problemas, dudas o comentarios aclaratorios pueden ser canalizadas via mail a


lunes, 2 de octubre de 2017

Trabajo práctico Nº1 Narrativa Universal II

El filósofo y crítico esloveno Slavoj Žižek en el documental Guía ideológica para pervertidos (2012) expone su percepción acerca del concepto de ideología y cómo esta opera en la vida cotidiana del hombre:

            Si la ideología clásica funciona de la forma enunciada por Marx en su bella fórmula en El           Capital, volumen 1, ‘No saben lo que hacen, sin embargo lo hacen’ la ideología cínica opera         en modo ‘Sé muy bien lo que hago, sin embargo lo hago’ (minutos 26:14 / 26:39)

Actualiza Žižek el precepto marxista y la evolución del cinismo ideológico del capitalismo y grafica sus palabras con fragmentos de filmes, pasajes publicitarios y episodios relevantes de las noticias del mundo.
Para completar las ideas del filósofo acerca de lo expuesto en el documental se deberá leer el apartado subtitulado “El cinismo como una forma de ideología” del libro de su autoría Sublime objeto de la ideología. Buenos Aires: Paidós, 2003. Pp. 55/58.
A partir del modelo propuesto por el filósofo en el filme mencionado, observar y reflexionar críticamente sobre el modo en que opera la ideología en la película Enter the Void de Gaspar Noé (2009).

Fecha última de entrega: 21 de octubre de 2017
Formato de presentación: extensión máxima de cuatro carillas, tipografía times new roman número 12, interlineado 1,5, párrafo justificado.

Correo electrónico: hernanocantos@gmail.com





sábado, 2 de septiembre de 2017

CRONOGRAMA 2DO. CUATRIMESTRE 2017

sábado, 26 de agosto de 2017 sábado, 02 de septiembre de 2017 sábado, 09 de septiembre de 2017
1 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
2 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
3 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
4 Taller de Guión Taller de Guión Taller de Guión
5 Taller de Guión Taller de Guión Taller de Guión
6 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura
7 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura
8 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura

sábado, 16 de septiembre de 2017 sábado, 23 de septiembre de 2017 sábado, 30 de septiembre de 2017
1 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
2 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
3 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
4 Taller de Guión Taller de Guión Taller de Guión
5 Taller de Guión Taller de Guión Taller de Guión
6 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura
7 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura
8 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura
sábado, 07 de octubre de 2017 sábado, 04 de noviembre de 2017 sábado, 11 de noviembre de 2017
1 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
2 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
3 Narrativa II Narrativa II Narrativa II
4 Taller de Guión Taller de Guión Taller de Guión
5 Taller de Guión Taller de Guión Taller de Guión
6 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura
7 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura
8 Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura Teatralidad y Literatura

sábado, 25 de noviembre de 2017

sábado, 2 de diciembre de 2017
1 Narrativa II Recuperatorios del primer cuatrimestre y última clase de cada  asignatura
2 Narrativa II
3 Narrativa II
4 Taller de Guión                             
5 Taller de Guión
6 Teatralidad y Literatura
7 Teatralidad y Literatura

8 Teatralidad y Literatura

    
   sábado, 16 de diciembre de 2017   

     Exámenes Finales